El Castillo de Santacara

Un trazo vertical de torre clavado en una eminencia, visible desde grandes extensiones del valle del Aragón, puede parecer de lejos una simple atalaya o torre de señales. Pero el Cerro del Castillo sobre el que se asienta muestra, en la depresión circular de su cumbre, el dibujo de su cerco de murallas. En 1210 el Rey Sancho el Fuerte, al fijar la pecha de Santacara, eximia a sus habitantes de otras labores, con excepción del cerramiento de la Villa y Castillo. La torre, actualmente muy desmoronada, presenta dos plantas y una puerta de comunicación en alto. Vuela un sencillo matacán sobre dos modillones. Todavía haciendo equilibrios se ve alguna almena con albardilla en punta de diamante. En 1494 el castillo se hallaba en poder del Conde de Lerín, y sus enemigos políticos encerados en la Iglesia combatían el Castillo. Los Reyes Don Juan y Dña. Catalina, en carta escrita a la ciudad de Tudela, lo reconocían así. "Ya creemos tendréis noticias de como paso el Conde de Lerín con cierta gente castellana por socorrer el Castillo de Santacara e dañar a los que en la Iglesia de aquel están fortificados contra aquel”.