La Calesa

En el año 1922 se inauguró el cementerio y se fabricó el carro en el año 1924, siendo cura D. ALFREDO CASTELLANOS ERRANDONEA, que vino de Santa María de Olite (iglesia). El 1º que se intentó trasladar con el carro fúnebre fue una hija de Roque Goñi llamada Pilar Goñi Adín que falleció a la edad de siete años. EI traslado fue anecdótico porque no se empleó el carro que le pedían un jornal por el macho y el padre del niño se encargó de llevarlo en brazos. 
Cuando se moría un crío sin bautizar se enterraba en el limbo "Monte Limbo” y se tocaba a mortichuelo con la campana pequeña con un toque rápido, repetitivo y a continuación se enterraban a diferencia del toque a difunto que se hacía con un toque pequeño, toque grande, toque pequeño y grande.  
    Había una costumbre con las parejas que no estaban casadas que consistía en introducirlos en una especie de féretro primario realizado con cuatro tablas. Los difuntos iban vestidos con la misma ropa con la que se morían porque no era habitual cambiarles la ropa.
El primer enterrado, el 15 de enero de 1922, casi con seguridad fue un pastor de vacas bravas apodado  GARIJO, empleado de Conrado Esparza, que fue ganadero de esta localidad. 

  Al día siguiente se le realizó un funeral de tercera ya existían tres tipos de funerales.