Romeria de Ujue

Breve historia de la romería

En el año 1043, Tafalla es sitiada por los musulmanes.

Con la ayuda del Rey García de Nájera se triunfa en esta contienda. El Rey concede el título de Nobles, Leales y Esforzados a los vecinos de Tafalla. De este triunfo nace el voto a la virgen de Ujué y así se inician las romerías.

La talla de la Virgen de Ujué es fechable hacia 1190 y forrada de plata en el XIV. Situada en el Altar Mayor, a su lado en una hornacina descansa el corazón de Carlos II, rey navarro de la casa de Evreux y que fue quien levantó la nave gótica y rodeó la iglesia de pasos de ronda y torres almenadas, de las que sólo se conservan dos: la de los Cuatro Vientos y la de los Picos. Alrededor de esta iglesia-fortaleza, se desparrama el casco urbano, ejemplo excepcional de núcleo de origen medieval.  En 1952, año de la Coronación Canónica, se le añadió la aureola.

Entre los grandes santuarios de Navarra, Ujué ocupa un lugar principal por su situación geográfica, la devoción ferviente de la gente de esta zona a la Virgen de Ujué, el arte e historia del santuario fortaleza y las características especiales de sus romerías. Romeros de pueblos cercanos a la localidad (Tafalla, Olite, Murillo del Fruto, Santacara, Pitillas, Carcastillo, Mélida, Figarol, Eslava, Gallipienzo, Lerga, Ayesa, Aibar, San Martín de Unx, Pueyo...), realizan la tradicional romería hasta Ujué para mostrar su devoción a la Virgen .

Se celebra , el primer domingo después de San Marcos.